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lunes, 31 de marzo de 2014

Tips motivadores para adelgazar


Tips motivadores para adelgazar
1.- Controla el efecto rebote: Esto es principalmente una carrera de fondo. Por tanto, no dejes de comer o hagas una dieta demasiado restrictiva. Quieres estar con mejor figura  para Semana Santa y luego en verano también. Ya sabemos lo que es el efecto rebote, y cada vez estás peor, física y anímicamente. Pero esta vez has dicho BASTA.
Así que esta vez vas a empezar con buen pie: con paso lento pero firme.
 Si crees que puedes hacerlo tendrás más opciones para alcanzar tu objetivo. Por el contrario, si no estás convencida, si dudas, enseguida aparecerán en tu cabeza pensamientos del tipo "yo no puedo, tengo fuerza de voluntad", te agobiarás y te entrará ansiedad y acabarás comiendo más o de forma más desordenada.

Así que piensa: YO SÍ PUEDO




2.- Hazte una foto motivadora: Ponte ese vestido que querrás llevar en Navidad y hazte una foto, cuélgala en la nevera y llévala en el celular . Cuando te flaquee la voluntad mírala y piensa: yo sí puedo. Las veces que sean necesarias: yo sí puedo, yo sí puedo, yo sí puedo. Piensa además que en apenas 10 días te alegrarás de haber sido capaz de resistir hoy a la tentación.

3.- Aprende a controlar tus emociones: Hay emociones que pueden llevarte directa hacia la nevera, como un enfado, un momento de tristeza o incluso cierta nostalgia hacia la comida. Desahogate de forma eficaz: con el lápiz o el teclado, escribe un diario personal sobre estas emociones -o en un blog, o en este blog enviando un comentario- y reflexiona sobre ellas. 

 Repito, es básico mantener la motivación. Así que mira la foto que te hiciste y piensa: YO SÍ PUEDO Y YO LO ESTOY HACIENDO.


4.- Al levantarte: toma un vaso de agua tíbia en el que hayas macerado un poco de jengibre rallado (alivia la hinchazón) y añadido el jugo de 1/2 limón (anticelulítico). Así empiezas el día eliminando toxinas.

5.- Empieza tus comidas: con un tazón de caldo depurativo hecho con verduras de temporada -col, puerro, cebolla, apio, etc- tanto como quieras, pero sin añadir sal (ni pastillas de caldo concentrado, pues contienen mucha sal). Esto te ayuda a eliminar líquidos, mejora la digestión, alimenta y controlas el hambre.

6.- Añade laurel: a ese caldo depurativo del inicio de la comida (y cuando cuenzas arroz o pasta), pues tiene propiedades carminativas con lo que ayuda a combatir los gases sintiéndote más deshinchada.

7.- Termina tus comidas: con un té verde. Tomado así, contribuye a evitar la formación de gases, reforzando el efecto del laurel que añadiste al caldo.

8.- Controla el salero: la sal provoca que retengamos líquidos. Muchos precocinados, latas, embutidos y sopas de sobre contienen altos niveles de sal. Evítalos.

Estos son unos pequeños cambios pero eficaces, con los que vas a eliminar más toxinas, vas a retener menos líquidos y evitarás la formación de gases.

Con estos sencillos trucos llevados a cabo 
durante 10 días, verás los resultados, y sin apenas haber modificado el resto de tus hábitos. 

¿Lo vas a hacer?, ¿te animas?. Desde aquí te ayudaremos
y seguro que entre todas y acabas ayudando las unas a las otras. Ánimo y adelante, y recuerda: ¡YO SÍ PUEDO!

Con mis mejores deseos,


jueves, 27 de marzo de 2014

Las proteínas: qué son, para qué sirven y como tomarlas



Las proteínas son moléculas esenciales para el cuerpo en el crecimiento y el mantenimiento de los tejidos del mismo, como los músculos, la piel, el pelo, las uñas, los órganos internos y hasta la sangre; así como para la formación de hormonas como la testosterona y las enzimas, sustancias esenciales para realizar las funciones vitales más básicas como la creación de anticuerpos que protegen al organismo.

Aminoácidos

Las proteínas están formadas por cadenas lineales de moléculas más pequeñas llamadas aminoácidos. En total, existen 22 tipos de aminoácidos que componen las proteínas vegetales o animales.
De los 22, el cuerpo es capaz de generar 13 de ellos, a los que se les da el nombre de aminoácidos no esenciales, mientras que los 9 nueve restantes se obtienen a partir de los alimentos proteicos, y son conocidos como aminoácidos esenciales.

La deficiencia de proteínas

La falta de proteínas en el cuerpo puede causar diversos síntomas como:
  • Volumen de masa muscular bajo
  • Baja resistencia a las infecciones
  • Niveles de energía por los suelos
  • Debilitamiento en la piel, el cabello y las uñas
  • Lenta recuperación ante heridas
  • Mayor dificultad para recuperarse
Al presentar un déficit de proteínas, el cuerpo utiliza las ya almacenadas, principalmente la de los músculos, con el propósito de proteger a otros órganos de vital importancia como el corazón y el cerebro. En términos simples; sin proteínas no hay vida.

El exceso de proteínas

A diferencia de lo que ocurre con la grasa, las proteínas no se almacenan en el cuerpo, por lo que estas deben eliminarse, puesto que de lo contrario, se sufre de una alteración metabólica al presentar bajos niveles de pH, que influye en la sobrecarga de algunos órganos con tal de protegerlos de estos cambios en el pH.
En términos menos confusos y directos, el exceso de proteínas afecta a las funciones neuronales, y provoca daños cardiovasculares y respiratorios.

Como escoger una proteína

Ya habíamos mencionado más arriba que las proteínas es una de las moléculas más importantes a la hora de crear tejidos del cuerpo como el músculo. Cuando se comienza el gimnasio, una de las recomendaciones más importantes es la de aumentar el consumo de proteínas para ganar mayor volumen muscular.
Estas pueden conseguirse de forma natural a través de algunos alimentos como la carne de pescado, res, o aves, así como en el huevo o los alimentos ricos en lactosa; sin embargo, su consumo cuando se trata de aumentar y posteriormente, mantener el músculo ganado, se eleva a niveles insospechados, por lo que hay que recurrir a alternativas más viables, pero menos naturales, que podemos conseguir en farmacias. El problema radica que en al principio es difícil saber cuál de ellas escoger, así que vamos a explicarlo.
Las proteínas más comunes:
  • Albúmina de huevo
  • Suero de leche (no afecta a las personas con intolerancia a la lactosa)
  • Soya
Aunque las tres son muy buenas, y ya incluyen los aminoácidos esenciales, al mismo tiempo que tienen pocas o nulas cantidades de carbohidratos, cada una se utiliza para una meta en específico.
  • Aumentar masa muscular: Proteínas con alto índice de carbohidratos
  • Marcar, tonificar o disminuir la grasa corporal: Proteínas sin carbohidratos
  • Mantener la masa muscular: Proteínas con pocos carbohidratos
El sabor de la proteína es lo de menos, aunque cabe mencionar que existen algunas que poseen un sabor terrible, así como otras ya saborizadas (chocolate, vainilla, fresa), mientras que algunas vienen sin sabor, ideales para hacer una batido.

Recomendaciones al tomar proteínas

  • Dormir bien para que el sistema nervioso y los músculos tengan tiempo para recuperarse.
  • Descansar adecuadamente, sobre todo cuando se realizan entrenamientos de mayor intensidad.
  • Llevar una alimentación adecuada con comidas constantes para evitar el hambre y con ello la pérdida del músculo.
  • Trabajar todos los músculos del cuerpo (bíceps, tríceps, abdomen, glúteos, etc.) para una formación adecuada de la figura.
  • Tomar las proteinas, incluso cuando no se realiza el entrenamiento, ya que es importante para mantener la masa muscular.
  • En los días con ausencia de entrenamiento, procurar consumir menos grasas y carbohidratos, aunque manteniendo las proteínas.

¿Como tomar la proteína?

Para aumentar considerablemente tu índice de masa muscular, tu cuerpo debe recibir al menos 2 grs. diarios de proteínas por kilo de peso corporal (teniendo en cuenta que esta regla es válida en personas de hasta un 12% de grasa total). Esta cantidad de gramos deben sumarse entre las comidas y los batidos.
En fin, sin proteínas no hay músculos, así de sencillo.