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lunes, 1 de julio de 2013

Estos trucos reducirán tan rápido tus calorías, que antes de darte cuenta habrán desaparecido tus "agarraderas del amor"



    Las calorías son crueles: con un entrenamiento de 30 minutos puedes quemar 200, pero dale tres sorbos a un espumoso capucchino y recuperarás esas calorías perdidas.
    Pero no necesitas privarte de lo más rico, puedes seguir disfrutando de esos esponjados waffles o de ese rico helado. A continuación te damos 55 consejos para reducir tu consumo diario de calorías (100 o más) y adelgazar en poco tiempo.
    Estos trucos, como prescindir de la crema chantilly en el café o escoger una mejor guarnición, reducirán tan rápido tus calorías diarias (comprobado), que antes de darte cuenta habrán desaparecido esas llantitas mejor conocidas como las "agarraderas del amor".
    En el desayuno
    Cambia el jugo de naranja por una naranja entera fresca en gajos. 
    Olvídate del yogurt de leche entera y sustitúyelo por uno de cero grasa, con fibra y sin azúcar. 
    En lugar del acostumbrado café latte (con leche), tómate una taza de café negro o espresso.
    Sírvete la granola en una taza y no en un plato hondo. 
    En lugar de dos huevos enteros, prepárate cuatro claras sin yema. 
    Sustituye las salchichas de cerdo por las de pavo, lo mismo que el jamón. 
    Prepárate dos hotcakes, pero no les pongas mantequilla. 
    En vez de miel de maple, vierte sobre tus un poco de crema chantilly o miel de maple sin azúcar. 
    Cambia las galletas dulces por dos rebanada de pan tostado alto en fibra con mermelada de fruta baja en azúcar, sin mantequilla.
    En la comida
    Disfruta de una sopa minestrone en lugar de una crema. 
    Sáltate los croutones al prepararte la ensalada. 
    Prepárate la hamburguesa con carne de pavo, no de res. 
    Si no puedes prescindir de la hamburguesa de res, cómetela sin pan. 
    Toma el agua de fruta sin azúcar.
    En la cena
    Prepárate la quesadilla con tortilla de maíz, no de harina. 
    Disfruta una rebanada de pizza con salsa de tomate y queso, en vez de la famosa variedad "amantes de la carne" o "cuatro quesos". 
    Condimenta las alitas de pollo con salsa búfalo, no con queso azul ni aderezo ranch.
    En los snacks
    ¿A media mañana sientes la necesidad de comer carbohidratos? Comparte un bagel integral con un compañero de trabajo. 
    Lleva al trabajo un sándwich con pan de trigo integral en lugar de pan blanco. 
    Olvídate del queso manchego o amarillo en tu sándwich, usa sólo queso panela o cottage.
    En lugar de mayonesa, unta el pan con mostaza, ahorrarás 80 calorías por cucharada. 
    Despídete de las papas fritas y cómete un puñado de pretzels.
    Toma agua mineral en lugar de refresco o jugo. 
    No guardes chocolates en tu escritorio, lo pensarás dos veces antes de levantarte para ir a comprar uno. 
    Cómete media taza de uvas frescas en lugar de esa bolsa de pasitas. 
    Disfruta de una taza de palomitas hechas en cacerlola, sin mantequilla. 
    Sumerge los nachos en salsa picante en lugar de guacamole.
    De drinks
    Tómate sólo una copa de vino en vez de dos cervezas. 
    Pide una cuba en un vaso bajo, así beberás menos por ronda. 
    ¿Quieres un coctel? Pide un daiquirí, no una piña colada, pues contiene jarabe y leche entera. 
    Tómate un vaso de agua entre cada bebida, así te hidratas y te ahorrarás una copa más. 
    Controla tus porciones de vino, bebiendo en una copa de champaña que es más angosta.
    En el postre
    Sustituye el postre por un café con edulcorante. 
    Escurre el almíbar del coctel de frutas y pásalas por agua antes de comerlas. 
    Termina de comerte el pay cuando llegues a la costra, pues los bordes y el fondo de los postres horneados son especialmente calóricos, ya que absorben la mantequilla utilizada para engrasar el sartén. 
    Sírvete nieve en lugar de helado, podrás tomar media taza extra y aún así reducir calorías. 
    Come gelatina libre de azúcar en vez de pudín de chocolate o vainilla. 
    Adelante, cómete ese pedazo de pastel, sólo primero ráspale el betún. 
    Cómete dos merengues en lugar de dos galletas con chocochips. 
    Olvídate del cono y pide tu helado en vaso. 
    Adereza tus crepas con fresas frescas en lugar de jarabe de chocolate.
    Al cocinar
    Sustituye la crema de leche por yogurt sabor natural sin grasa. 
    Para sofreír la carne, verduras, arroz o guisos, en lugar de aceite o mantequilla utiliza un poco de caldo de pollo. 
    Al cocinar hamburguesas, albóndigas o pastel de carne, combina la mitad de la carne molida de res y con la mitad de pavo. 
    Al hacer lasaña, cambia el queso ricotta, gouda o manchego por queso cottage bajo en grasa. 
    En los pasteles cambia el aceite o mantequilla por puré de manzana sin azúcar.
    En el restaurante
    En lugar de papas fritas, pide una papa al horno con una cucharadita de crema agria y cebollines. 
    Reduce el tamaño de tu refresco cambiando ese enorme por uno chico con mucho hielo. 
    Prefiere la carne a la parrilla o el pollo asado en vez de empanizado o frito. 
    Elige consomé de pollo desgrasado en lugar de cualquier sopa en crema. 
    Cuando pidas un café latte para llevar, ordena el más pequeño. 
    Acompaña el pollo con arroz al vapor, nunca frito. 
    Elige la pasta con media taza de salsa marinara en vez de salsa Alfredo. 
    En el restaurante italiano, sumerge tu panecillo en salsa marinara en vez de aceite de oliva. 
    Como guarnición elige la papa al horno con una cucharadita de aceite de oliva, no el puré de papa. 
    Evita cualquier cosa empanizada, ya que la harina y el pan molido no sólo agregan calorías, sino que absorben más aceite.

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