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viernes, 23 de agosto de 2013

Pilates y embarazo



Pilates y embarazo
PILATES Y EMBARAZO
La práctica de Pilates durante el embarazo es cada día más popular gracias a los innumerables beneficios que brinda. Y es que el método Pilates y el embarazo van de la mano por ser un tipo de ejercicio de bajo impacto que hace énfasis en la respiración. El Pilates resulta muy atractivo para las embarazadas –especialmente a partir del segundo trimestre del embarazo- pues trabaja los músculos profundos, el core o powerhouse tan necesarios para la labor en un parto natural. También fortalece los músculos de la espalda preparando al cuerpo para los últimos meses del embarazo en donde el peso del bebé incrementa y las mujeres embarazadas suelen sufrir de severos dolores de espalda.
¿Se recomienda practica Pilates durante el embarazo, inclusive si no se ha practicado anteriormente?
Sí, es recomendable practicar Pilates durante el embarazo siempre y cuando el médico lo permita. Así como todos los cuerpos son diferentes, todo los embarazos también lo son, cada caso es especial. Lo idea es tener una práctica de Pilates –o cualquier otro tipo de ejercicio- previa, de esa manera el cuerpo ya está acostumbrado al movimiento, a estar activo. Sin embargo, personalmente, he visto casos en donde la embarazada jamás había practicado ningún tipo de actividad, durante el embarazo decide tomar clases de Pilates y le va de maravilla. También he visto casos en donde la embarazada ha practicado actividades física –incluyendo Pilates- por muchos años y no puede continuar por razones médicas, es por ello que insisto en que cada caso es especial y siempre es importante chequear con el doctor.
¿Cuáles son los beneficios de una práctica constante de Pilates durante el embarazo?
Como dije anteriormente, los beneficios de practicar Pilates durante el embarazo son muchísimos. A continuación encontrará algunos para que tenga una idea y se entusiasme a visitar un centro de Pilates.
En primer lugar, el método nos enseña a usar la respiración para controlar nuestros cuerpos y encontrar la fuerza necesaria en momentos en los cuales se nos demanda un gran esfuerzo físico. A través de la respiración podemos conseguir el control de nuestras emociones y de nuestros movimientos; nos calma y nos da fuerzas. Todo esto lo aprendemos practicando los ejercicios del método Pilates.
Otro de los grandes beneficios es el fortalecimiento integral de los músculos necesarios para diferentes etapas del embarazo. Por un lado fortalece los músculos de la espalda durante el embarazo para poder llevar, sin dolor, el peso extra que significa uno –¡o quizás dos!- bebé(s). También fortalece profundamente los músculos del core o powerhouse –situados en la región abdominal y la pelvis- lo cual es de gran ayuda durante la labor de parto o inclusive para recuperarse rápidamente de una cesárea. Y por último fortalece los brazos para que, una vez que el o la bebé esté con nosotros, podamos cargarlo o cargarla sin cansarnos en un corto período de tiempo.
Otro beneficio de la práctica de Pilates para embarazadas es la estimulación de la circulación sanguínea de una manera controlada y sin poner en riesgo nuestra salud ni la salud de nuestro bebé. La estimulación de la circulación oxigena células en nuestro cuerpo, y por consiguiente es excelente para el buen desarrollo de nuestro bebé.
No podemos dejar de lado el beneficio social que ofrece asistir a clases de Pilates durante el embarazo. Conocer y compartir con otras mujeres embarazadas es definitivamente clave, pues todas estamos pasando –más o menos- por el mismo proceso lo cual crea un sistema de soporte durante esta etapa caracterizada por constantes cambios hormonales, corporales y anímicos. Tener contacto con personas que pueden entender exactamente por lo que estamos pasando es, indiscutiblemente, de gran valor.
Y por último, pero no por ello menos importante, la práctica de Pilates durante el embarazo nos mantiene en forma trabajando esas áreas en donde tienden a concentrarse esos inevitables kilitos que siempre se ganan durante el embarazo. El método Pilates trabaja el cuerpo de manera integral por lo que también trabajaremos piernas, muslos, glúteos y, una vez terminada la etapa del embarazo, nos será más fácil recuperar la figura que teníamos antes de la llegada del querubín.
¿Cómo conseguir una clase de Pilates que no ponga en riesgo mi embarazo y que se adapte para mis necesidades?
En lo que se refiere a Pilates para embarazas no podemos estar inventando. Mi recomendación es visitar diferentes Centros de Pilates, pedir referencias, diplomas o certificaciones de los instructores que imparten la clase. Siempre es bueno verificar las credenciales desde el principio para asegurarnos que no vamos a caer en manos equivocadas y que nos vayan a poner a hacer movimientos que pongan en riesgo nuestra salud o la de nuestro bebé.
También es recomendable que, si va a tomar clases en grupo, estas sean en grupos pequeños –no más de 6 ó 7 embarazadas- y de ser posible que estén en el mismo trimestre, aunque esto último es un poco difícil y no es absolutamente necesario pues dependerá de las habilidades, conocimientos y experiencia del instructor.
Existen ciertos movimientos que no son recomendables durante el embarazo como por ejemplo las torsiones –sobre todo en el primer trimestre- o permanecer mucho tiempo acostada boca arriba –esto durante el último trimestre-. Conéctate con tu cuerpo, comienza a escucharlo y si algo te incomoda o te sientes mal durante un ejercicio detente inmediatamente comunícaselo al instructor.
En Madrid hay una amplia gama de Centros de Pilates en donde ofrecen clases para embarazadas de diferentes estilos –Pilates clásico o Pilates Contemporáneo- en el piso o mat, con o sin elementos –bolas, aros, pesas, etc- o en máquinas o apparatus. Si te decides a tomar una clase grupal en apparatus para embarazadas, asegúrate que la clase no tenga más de tres participantes a menos de que las practicantes tengan cierta experiencia y estén familiarizadas con el uso de estas especiales máquinas.
Mis apparati favoritos para chicas embarazadas –en especial en los últimos meses cuando el peso extra se vuelve determinante- son las sillas wunda o eléctrica –¡no, no tiene electricidad así que tranquila!- y el tower mat, pero de nuevo todo depende del instructor. Con respecto a los elementos utilizados en el Pilates de piso, me encanta usar todo lo que tengo a mano pues se pueden adaptar los ejercicios a cada quien, hacen la clase más divertida y se puede cambiar constantemente. Además que no hay sensación más deliciosa que un masaje de espalda en una bola o Foam Roller cuando la barriguita comienza a pesar.

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